Cuando me divorcié, mi hijo pequeño tenía 18 meses, además de mis otras 2 hijas de 4 y 9 años. Yo tengo familia, pero no me ayudaron ni me ayudan, así que concilié con los horarios del colegio y el de mi trabajo, me fui yo, de alquiler, lo mejor que hice y eso que económicamente fue complicado y duro.
No verles se hace duro, pero también te brinda tiempo para ti, para descansar, o para lo que sea.
Se puede.