Pregúntate lo siguiente: ¿Tú quieres seguir viviendo con él y seguir intentando la convivencia? Si es así, ya sabes lo que tienes que hacer que es hablarlo con él. Si crees que la convivencia no es lo mejor para vosotros, pues volvéis a una fase anterior. No pasa nada, cada pareja establece sus normas y su ritmo.