Por muy buena cara que te quiera poner, el próximo golpe puede ser tu cara y no la pared. Mucho cuidado y esas personas cuanto más lejos, mejor. Esos comportamientos no se justifican de ningún modo, hay que aprender a gestionar las emociones y a comunicarse de manera asertiva. Tú mereces que te traten bien, con respeto, y tener una relación saludable y no vivir con miedo de a ver cómo va a reaccionar hoy.
Otra cosa importante y que llama la atención de tu escrito es que de algún modo te sientes responsable de su actitud, como si solamente contigo, por como eres tú, él fuese así. No, tú no tienes culpa de eso, NADA justifica ese comportamiento hacia ti y lo podría tener con más personas. Todos nos podemos enfadar, porque somos seres humanos y tenemos emociones pero está en nuestra mano el gestionar eso saludablemente y hablar tranquilamente sobre cómo nos sentimos y resolver las cosas desde esa tranquilidad y respeto. Que esta situación que se te ha presentado te pueda ser de aprendizaje, por si también hay cosas que identiques para trabajar en ti misma, pero de esa persona, distancia