Eso va a ir a peor, seguro, y puede acabar MUY MAL. Lo peor es que dices que «estáis bien», cuando te amarga la vida con su control y su desconfianza, y que te estás planteando ir al psicólogo cuando el problema es suyo, no tuyo, pero tu dependencia es tal, pero con tal de no perderle, harías lo que fuera.
Sólo puedo darte un Consejo: ¡Huye! Como ya te he dicho, estas relaciones enfermizas, nunca acaban bien, porque, aunque te prometan que van a cambiar ( y este no parece tener intención de hacerlo, sino que está convencido de que lleva la razón y la mala eres tú), no lo hacen. En el mejor de los casos, acabarás completamente sumisa a él, sin atreverte ni a levantar la vista por miedo a ofenderle. En el peor… mejor ni pensarlo, las noticias están llenas de esos casos.