Ella quiere levantar su autoestima denigrando a la «otra» porque no se cree que le puedan poner los cuernos con alguien a quien ella considera inferior. Pues… ¡Sorpresa! El guarro es él, que ha pisoteado la confianza de su mujer, le ha faltado al respeto, le ha mentido y encima le está intentando hacer luz de gas y ponerla de loca como que eso no ha pasado. ¿Quién es el despojo humano? ¿Qué más da cómo sea la otra? ¿Por qué quiere pensar que si la traiciona debe ser con alguien a quien ella considera mejor? El que nace lechón, muere cochino… Y este tío es un guarro, no hay otra explicación