Tienes la opción de devolver los regalos de tu madre y con ese dinero te pagas un hotel, pensión, casa por días donde admitan perros hasta que llegue tu pareja y a tu aire. Y si tu pareja iba para estar contigo y tu familia pues os vais a celebrarlo a casa o de escapada a algún sitio los dos juntos.
Y ya cuando pase un tiempo prudencial que tú estés mejor emocionalmente (que vaya chantajes se gasta la señora) ves qué haces o dejas de hacer con tu familia.
Cuando has puesto límites y por sus narices se los pasan por el arco del triunfo es hora de dejarlos solos con sus monos y se apañen. Tú tienes que cuidar de ti, tu madre no lo está haciendo, es más, te está haciendo sufrir a sabiendas.
Vuela, reina, que hay soluciones que son difíciles pero eficaces.