20 años me ha costado a mi pero por fin, por fin he dejado de idealizarle a él y la relación. En parte gracias a una magnífica mujer que tuvo las narices de decirme «soy la novia de tu marido pero no lo he sabido hasta hoy». Y es tal cual dices, ya no le veo tan guapo, ya no entiendo a qué me aferraba excepto a mi zona de confort y a sus promesas vacías. ¿Y qué? Luché porque le quería, pero el amor se acabó con el estruendo de un cañonazo. Me he teñido el pelo Rosa y me he divorciado. Y a vivir!