Mi madre no ha probado el alcohol en su vida (tenía un tío alcohólico y le tiene pura fobia al tema) y nadie le ha dicho nada jamás. Yo hasta los 30 tampoco probaba una gota en familia, precisamente por ella. Y aún ahora como mucho me tomo un vermut en las fiestas con mis primos. Y si un día no me apetece, pues no pasa nada.
Yo creo que como te han dicho por ahí igual es que tu entorno es especialmente plasta. No voy negar que exista una presión social hacia el alcohol en otros ámbitos (aún así yo tampoco suelo beber fuera y nunca me he sentido presionada), pero en el ámbito familiar es que se me hace hasta raro pensarlo.
Aún te diría más: me han mirado mucho más raro en la vida por decir que no tomo café que por no beber alcohol!