Meterse con sus costumbres bien no está, pero lo de que no se digna a ir a su casa a celebrar algo que no quiere… Que no se digna dice, pues si no quiere, no quiere.
Peor sería para mí que lo obligases a ir que que a él no le apetezca, las formas ya es otra cosa, y claramente será un problema si queréis tener hijos.
El drama aquí sería que te falte al respeto a tus costumbres, no que no quiera unirse a ellas, no es un apéndice de ti.