A ver, hay gente que le gusta autoengañarse. El ejemplo perfecto…mi cuñada. Está como un tonel pero ella dice que no cena por las noches.
A ver, que esto es como el que se quita de fumar y lo que hace es dejar de comprar tabaco y pedirlo a los demás.
Lo que ella entiende por no cenar, es que no hace cena en plan meterse en la cocina, preparar comida, lo que sea, y poner la mesa y sentarse a comer. Eso mo lo hace. Ella se bebe un vaso de leche con tres o cuatro piezas de bollería industrial, o se come unos paquetillos de patatas, doritos y esas cosas, o…se planta un mollete de pan integral con salchichón, queso y mayonesa. Y ella…no cena.
Y cuando la ve su hermano atiborrarse le dice…la dieta, la dieta…y qué contesta ella?…»para eso tengo la cola de caballo, para mearlo todo»
Yo no he usado cola de caballo, pero yo creo que no es tan milagroso como ella se piensa.
Que si ha zampado, entre pecho y espalda varios trozos de torreznos con pan, la cola de caballo no creo que transforme toda esa grasa en orina.
Que no sé yo. Que no digo que no se coma un torrezno, no hay que privarse de nada, solo comer con moderación, pero no sé quién le ha vendido lo de la cola de caballo que ella se lo ha creído. Y si funcionara…pues todavía, pero es que no pierde peso ni volumen.
Que conste que yo no estoy delgada precisamente pero no creo que dietas milagro ni en batidos adelgazantes y toda esa cosa.