Habíamos pasado la tarde juntos y superbien como siempre, me dejó en la puerta del curro y a los dos minutos me llamó para decirme que me dejaba, sin más. Lo puse fino por teléfono, luego una bajona tremenda pero bueno. Aprendí de esa, que es lo importante… A partir de entonces no m han vuelto a joder más.