Tu cuerpo, tu decisión, tus circunstancias… Ser madre es muy duro, no es nada fácil… Un aborto tampoco es nada fácil… Ni un ni otro lado son un camino de rosas. Tener miedo es lícito y decidir movido por el miedo, también. Analiza lo que sientes, decide y sigue adelante con tu decisión. Decidas lo que decidas, es lo que tú sientes en este momento y será acertada, no mires atrás, y avanza. Hay quien se arrepiente de abortar, y también quien se arrepiente de no hacerlo. Eso es insano y enfermizo. Simplemente, analiza tus sentimientos, decide y pasa página.