Primero voy a contarte mi pequeña historia y luego sacas conclusiones.
Diciembre de 2015. Conozco a un chico (yo por Lovoo) con el cual empiezo a hablar por whatsapp en seguida (mal, niñas, mal, eso no se hace). A la semana, más o menos, quedamos para «conocernos», aunque ya antes de ir sabía a qué iba realmente. Era la primera vez en mi vida que se me ocurría quedar con un chico sabiendo que iba a pasar eso y bueno… El momento estuvo bien pero después se hizo el dormido para que me fuera. En el trayecto a casa lo único que hacía era arrepentirme de haber ido o, más bien, de haberme quedado. Si me mandó algún que otro mensaje, pero para saber qué opinaba y para saber si querría volver a quedar (las gordas molamos más de lo que admiten e.e). Al decirle que no no volvió a decirme nada.
Poco después (aquello fue a principios de mes) conocí a otro chico por la misma aplicación. Sí, quedamos también a la semana, pero para tomarnos un café y conocernos en persona, y seguimos con esa rutina hasta que, a finales de enero (poco más de un mes después de empezar a hablar), pasó. Pasó sin ser buscado, dato importante, y al despedirnos no me arrepentí como me pasó con el otro, aunque tenía miedo de que, en el fondo, fuera lo que buscara y me pasara lo mismo. Por suerte para mí no fue así, porque no sé, de haber sido el mismo final, si me hubiera sentido peor que la primera vez.
A tus preguntas sí, es bastante normal que desaparezcan, y que finjan tener más interés del que tienen en ti para conseguir acostarse contigo, por experiencias que me cuentan amigas mías. Y sí, puede que tú, como yo y muchas más, no estés hecha para el sexo casual o al menos tan casual. Y no pasa nada, no tiene por qué ser así sólo porque ahora esté mejor visto que antes que las mujeres tengamos relaciones esporádicas. No te dejes llevar por algo así, que puede que el siguiente sea mejor ^.^