Pues tu suegra me recuerda a la mía en sus mejores momentos (una vez llegó a decirle a mi novio que soy «la primera puta que le abrió las piernas») y pues, lamento decirte que quien debe poner límites ahí es tu pareja. El mío lo hizo y a fuerza de ponerle límites a cada insulto que me soltaba, ahora hasta dice que soy una hija para ella. Claro, yo lo tomo con pinzas y mi novio la tiene bien a distancia de nosotros, pero se entiende por dónde van los tiros, ¿no?
O él pone límites o tú pon al tío fuera de tu vida, porque si no lo hace ahora, imagínate más adelante…