1. Ahora tienes un diagnóstico, pero seguramente el trastorno lo tengas hace tiempo y tu pareja ya te conoce.
2. Ese trastorno no es un enfermedad grave que necesite cuidados como persona dependiente, solamente necesita ayuda profesional, tratamiento y empatia, aceptación, conocimientos y comprensión por parte de tus seres queridos.
3. Tú no eres quién tiene que elegir si tu pareja se queda a ayudarte o no, es él.