Yo salí con una persona que consumía ocasionalmente. Al principio lo mismo que tú, él no cambiaba. O igual eso era mi percepción. Hasta que el consumo aumentó. Y a la mañana siguiente de consumir, se convertía en una horrible persona. Luego empezó a fumar porros también, y todo fue a peor. Sufrí maltratos con los monos que tenía. Lo dejé, pero ahora vivo con una herida enorme, ya que me cuesta tener relaciones sanas, porque vivo con miedo a volver a ser una víctima.