Hola! Yo llevo con mi marido 11 años y la verdad, que como tú también he pasado temporadas en las que ponía en duda todo. Es fácil después de muchos años caer en la rutina y echar de menos las novedades, esas cosquillitas y esos nervios que hacen la vida más interesante; el riesgo y los placeres. Peeero, a fin de cuentas somos seres racionales, cada uno debemos elegir día a día lo que queremos y ser consecuentes con ellos. Como te han dicho yo evitaría o no me centraría tanto en esos pensamientos, en esas dudas que acechan y dejar que las cosas fluyan.
Piensa si algo te falta o falla y si es así, háblalo con el.