Muchas protectoras cuentan con un único voluntario que se hace cargo de todas las adopciones, además de cumplir con otras tareas.
Tienen cientos de solicitudes y responder de una en una cuesta tiempo.
Una persona que busca adoptar un animal debe ser paciente. No es un bolso lo que estás adquiriendo, es una vida, y muchas veces esa vida tiene problemas de salud, una operación o una esterilización programada, que las protectoras asumen antes de dar en adopción al animalito para que llegue a casa recuperado.