Hola, lo primero decirte que me identifico un montón.
Llevo semanas llorando porque me pasa exactamente lo mismo y por fin encuentro algo de regufio en este post y las respuestas.
Adopté hace seis meses a un perrete con mucha energía, mestizo de pastor alemán. Al principio lo típico, morder zapatillas, calcetines, se comía todo lo que veía a su paso… un trasto como cualquier otro perrete cachorro de su edad. Aún así, para comprenderle mejor y llevarnos bien empezamos las clases con un educador canino y nos enseñó muchos juegos de olfato para cansarle, muchos ejercicios para practicar etc.
El problema ha ido viniendo con los meses y la adolescencia, ya que ahora se porta muy mal, no solo al quedarse solo en casa (que aún es imposible), los paseos son una tortura, tirones, ansiedad, se asusta con coches, gente, ruido… esa frustración deriva en empezar a morderme el brazo y llegar llorando a casa con moretones y heridas. He cogido miedo al salir y ahora mismo no veo luz al final del túnel y aún así jamás se me ha pasado por la cabeza devolverle, pero es una situación que me está generando una ansiedad increíble y lloros todos los días.
Espero que en tu caso todo vaya a mejor ahora, se que también tenías ansiedad y me reconforta leer todas las respuestas ya que parece ser que hay esperanza con el tiempo y eso quiero creer. No es fácil adoptar un perro y menos cuando presenta conductas malas pero al final se calman.