Cuando tenía veintipocos le mentí a un chico diciéndole que sabia esquiar y no sabía. No sé por qué mentí, supongo que para llamar su atención (absurdo, lo sé). Lo cierto es que cada vez que salía el tema me tenía que acordar de la mentira que dije, y cuando «lo dejamos» me sentí hasta liberada porqué el chaval erre que erre con hacer esquí juntos jaja.
Tu amiga quiere evitar a toda costa perder ese chico, pero lo que no sabe es que con esas mentiras esto es más bien una «crónica de una muerte anunciada», las mentiras siempre acaban saliendo y más una mentira tan grande como decir que tiene una carrera ya que en cualquier situación cotidiana puede salir la verdad a relucir.
No te metas en medio de la relación, pero sí que nuevamente coge a tu amiga por banda y hazle comprender que es bastante factible que su chico un día sepa la verdad y posiblemente sea un punto de no retorno cuando la tache de mentirosa e inmadura. Además de que con cada mentira, el chaval se enamora mas de otra persona que no existe y no de ella y eso sería un palo muy grande si tanto lo quiere.