Pues yo flipo con tu comentario, Ana. Qué tiene que hacer, seguir viviendo así o cambiar de sitio porque dos personas según tú no entiendan las «normas sociales» por una discapacidad intelectual? Con el término he flipado si cabe aún más porque el respeto por otro ser no es sólo una norma social, hasta los bebés de 2 años entienden cuándo está mal un comportamiento para con otro ser vivo o hasta los machos del mundo animal respetan a una hembra que no está en celo cuando ésta les da una sacudida…
En fin, yo me iría al juzgado de guardia y pondría una denuncia, pero sin dudarlo un minuto.