Si mi PROMETIDO no es capaz de entender que algo como eso implica un problema para mi salud y que realmente no es algo tan necesario para la boca como para exponerme a una contaminación cruzada, entonces algo anda mal en la relación.
Quien quiera comer marisco que lo coma en su casa, por un día que no lo coman no pasa nada, además ¿Gambas en una boda? He ido a muchas y en ninguna en visto… No digo que esté mal pero cada boda es un mundo, que tampoco se lleven las manos a la caneza.