Sin entrar en sí tienes razón o no, que al final es algo subjetivo y es tu postura, te diré lo que he hecho yo. Me pasó un poco como a ti que no fue algo extremo, sino una sucesión de pequeñas cosas que un día hacen clic y sientes que ya has aguantado suficiente. Lo primero será hablar con tu pareja, porque lo vital es que este tema no cree una fricción para vosotros. Si el entiende que no quieras ver a su familia, da una de cal y otra de arena. Yo veo a mis suegros en los cumpleaños de mis hijos, el día de reyes y algún domingo (2 o 3 al año). Mi marido va casi todas las semanas a comer un día a casa de sus padres y se lleva a los niños. Yo no voy y nadie plantea porqué. Tengo vida y cosas que hacer y elijo hacerlas entonces. Sacar a mis suegros de mi vida es lo mejor que he hecho en mucho tiempo. Mi marido y mis hijos se relacionan con ellos incluso más que antes (porque antes yo frenaba esas veces, aunque fuera inconscientemente, llevándonos mal pues no me era grato verlos todas las semanas y al final siempre te sale algo mejor o te aseguras de que salga). Y yo he descubierto que no tenía que tener relación con ellos, no son mi familia, no los aprecio ni ellos a mi, y me parece que la vida es muy corta para malgastarla en relaciones tóxicas. Como te digo, este es mi punto de vista, pero todo parte porque mi marido me entiende y opina como yo, que no necesito tener relación con sus padres. Bueno imagino que él preferiría que me llevara genial, pero como no es el caso, pues aquí paz y despues gloria.