Yo, lo único turbio que veo, es esa insistencia en saber algo que os ha dicho que no os quiere contar, y que en vez de respetar su decisión y apoyarla en su embarazo, vuestra prioridad sea averiguar de quién procede el «espermatozoide misterioso». Ya os estoy imaginando cuando nazca la criatura, escudriñando su carita, a ver si le sacáis parecido con algún conocido. Pues mira, si ella ha decidido ser madre en solitario, está en todo su derecho de no dar explicaciones sobre el padre, sea un conocido común, un ligue esporádico, o un donante anónimo del banco de semen. Es SU privacidad, y no tiene porqué compartir ese dato con nadie, ni siquiera con unas amigas que parecéis bastante cotillas.