Posiblemente sea cierto que su muerte ha salvado la vida de alguna mujer, y la paz mental de muchas otras.
Por supuesto que nadie se alegra de la muerte de una persona tan joven, pero yo siempre pienso: mejor una mala persona que una buena.
Que tu mayor meta en la vida sea recuperarte de las heridas que te causó esa persona y te deseo toda la felicidad del mundo.