La verdad creo que lo más conveniente sería llevarlo a un especialista. Puede efectivamente que no esté gestionando bien el duelo y broten estas conductas que hasta ese momento no tenía, y desde luego no es lo que ve en casa. Puede que le esté pasando algo fuera de casa o este viendo comportamiento similares en niñas/os referentes. Puede que tu hijo tenga una baja tolerancia a la frustración, y no sepa gestionar bien emociones. Pero me parece tan imprudente como arriesgado dar un diagnóstico desde un relato, te recomiendo mucho mucho que si podéis consultéis con algún especialista. ANIMO!