A mi, esa actitud me hubiera desencantado pero si a ti te compensa seguir con la relación, para limar esa diferenciación podría ser conveniente acordar un pago de alquiler convirtiendote tú en su casera o convenir con un notario unas aportaciones suyas mensuales a la hipoteca que, en caso de separación o venta, consten como inversión proporcional respecto al valor total. De ese porcentaje repartir los gastos de la vivienda proporcionalmente y los gastos de convivencia pactadlos al 50/50.
Eso te permitiría vivir más desahogada, ahorrar la mitad de la hipoteca y que él dejará de ser una garrapata, que ya ves que fondo de ahorros se hace el señoro sin gastos de vida.
Es muy, muy desconsiderado, calcula que en tres años que lleva en tu casa, los 12.000 € computan a unos 330€ al mes. Vamos, que ya podría haberlos aportado a la vida en pareja sin reclamación de vuelta. Y lo del regalo es de basurilla total.