En los post que se aconseja dejarlo es porque es imposible un acercamiento de posturas. Querer hijos o no quererlos de ninguna manera no hay forma de llegar a un término medio, y condena a la otra persona a renunciar a la pa/maternidad u obligar a tener unos hijos que no quiere.
En tu (nuestro caso, te entiendo perfectamente porque yo también tengo dos hijos y me quedé con las ganas de un tercero) caso, no queda otra que aceptar la postura del otro. Él está en todo su derecho de no querer más hijos, ni contigo ni con nadie (por eso se hace la vasectomía) y tiene unas razones más que realistas. El problema para mí es cerrar el ciclo de no tener más embarazos ni bebés pequeños en casa, con sus cosas bonitas (también con sus cosas duras, pero a mí me encantan).
Yo como ya te dije, también me vi en esas, pero mi marido lo tenía claro y en cuanto el pequeño tuvo 6 meses, se hizo la vasectomía. No te voy a negar que aunque aún no hemos salido del todo de la etapa bebé, hay parte en mí que le gustaría atesorar cada momento porque sé que no volverán a ser pequeños… Pero es algo que yo ya sabía que no iba a ser eterno, así que sólo dejo que se me caiga la baba mirando los recién nacidos de mis amigas y disfruto de las etapas de mis hijos que también son maravillosas.
Yo te diría que busques el motivo de tus dudas, y que pienses fríamente en qué repercutiría añadir otro miembro más a la familia, evitando pensar románticamente en tener otro bebé, sino en la logística, la economía, las cargas a los abuelos, dejar un trabajo, la posibilidad de otro embarazo múltiple, la situación crítica que estamos pasando socialmente, los celos de las hijas mayores, la posibilidad de poder brindarles apoyo cuando sean mayores si quieren estudiar fuera, y un larguísimo etcétera… porque tus ganas de tener otro bebé afectan a toda la familia, padres, hijos mayores, abuelos, etc…