Yo de adolescente tenía muchísimo complejo de peluda. Y lo que sin ninguna duda me terminó de hundir fue que, al comentarlo con personas adultas, en lugar de ayudarme a mejorar mi autoestima, me dijeran que me depilara: eso realmente es como reafirmar que sí, que hay algo malo e intolerable en ti, que los demás tienen razón y tienes que arrancarte partes del cuerpo para que te acepten. Ni pelo ni lorzas ni nada, eso no debería pasar.
Ojalá alguien me hubiese ayudado diciéndome que no había nada malo en mí, me hubiese ahorrado muchos años de sufrimiento pensando que la errónea era yo y no como está montada la sociedad.