Lo siento, no justifico las formas de tu marido, pero a mí también me irritan profundamente las visitas sin previo aviso, ni tampoco me gustaba nada que manosearan a mis hijos cuando eran muy pequeños. El sentimiento de tu marido es muy normal, de protección, e intuyo que como tú no has puesto límites, él está enfadado e intenta incomodar, actitud que por otro lado, es infantil. El problema es que a ti tu madre no te incomoda porque es tu madre, pero para él no deja de ser una persona de la calle que interrumpe su privacidad incluso con la excusa de ir al baño… Y si es una constante debe ser horrible. No es que elijas entre uno y otro, es que tienes que poner límites claros a los dos, ni él puede ser maleducado, ni tu madre puede invadirles. Espero que a medida que el niño crezca ambos se relajen, pero ya te adelanto que una separación no va a solucionar algo así, separarse es hacer la vida cada uno por separado, pero el hijo sigue siendo de los dos