Como ya te han comentado antes, desgraciadamente me suena mucho lo que cuentas.
Cada una en la vida tenemos una situación, una personalidad, se nos inculcan unos valores, tomamos unas decisiones, coindidimos con personas etc que marcan nuestro camino y van configurando nuestra vida.
Cada una tenemos nuestra propia mochila, más o menos pesada; y de nosotras depende cómo llevarla.
La gordofobia de tu madre probablemente no es nueva, ni la acabas de descubrir. También es muy posible que hayas intentado dialogar con ella, o incluso terapia familiar. Si esto no ha dado resultado, y sigue insistiendo en tu sobrepeso y tu figura en cuanto tiene ocasión; qquizás debes aprender a aceptar esta condición de tu madre.
En mi caso, y a mis años, sigo en tratamiento psicológico y psiquiátrico; y mantengo grandes diferencias con mi madre. Pese a todo ella no es capaz de abandonar el ideal de delgadez que ansía para mí y le obsesiona, pero poco a poco voy relativizándolo más. He logrado entender que no puedo cambiar muchas cosas de mi madre, pero sí como me las tome yo.
No está en mi mano que deje de hacerme esos comentarios, pero sí de sentirme inferior y machacarme durante días, valorando que no soy lo suficientemente buena para ella.
Este es mi punto de vista por mi experiencia.
Espero que seas capaz de filtrar cada cosa por separado; y en el caso de no poder hacerlo te pongas a ti y a tu bienestar por delante de todo como absoluta prioridad.
Un saludo grande.