En nuestro caso pagamos todo a partes iguales, al final no sale tan caro y cada uno se pide lo que le apetece. Cuando sales a cenar por ahí lo mejor del mundo es poder pedirte lo que te apetezca sin preocuparte por la cuenta y sin que el de al lado te mire mal por pedirte algo más caro o más barato.
Aunque entiendo que si vas justito no quieras pagar 17 euros porque el de al lado pida un entrecot cuando tú te has pedido un montadito, llegará el día en que tengas tu trabajo y eso sea tu mínima preocupación. Incluso llegará el día en que tú seas la que pide el entrecot.