Mi ex me lo hacía constantemente, llegué a dudar de mi propia cordura. Si le ponía el pan sin tostar, le gustaba tostado, si se lo ponía tostado, sin tostar, si lo costaba abierto, le gustaba cerrado si lo costaba cerrado, le gustaba abierto. Y así con todo y siempre. Decía que era falta de atención por mi parte, que tenía mala memoria, que no me fijaba en las cosas.
Tras el divorcio no me ha vuelto a pasar NUNCA. Se te puede olvidar algo, como a todo el mundo, pero ese constante…nunca más.
Suena a luz de gas en toda la regla. Te recomiendo muy mucho la película, es muy antigua, de Ingrid Bergman, pero es buenísima para saber de qué se trata.
Mucha fuerza.