Se me ocurre poner un cartel en la puerta al cuarto de baño, ya sabes, de estos imposibles de no ver, diciendo «no te dejes la sangre y tira de la cadena» o algo del estilo, el caso es que mencione la sangre de alguna forma. Nadie sabrá a quién va salvo ella, le dará vergüenza y empezará a tirar.
También puedes sacar el tema como quien no quiere la cosa cuando hablas con ellos, en plan «me he encontrado esto y no es la primera vez».
El caso es llamarle la atención sin que la pobre tenga que pasar por el bochorno del dedo acusador y espabile