Te cuento un caso muy cercano a ver si te sirve, aunque ya hay muchas compañeras que te han aconsejado. Mi marido era de chico muy bueno jugando al baloncesto, tan bueno que quisieron ficharle de varios equipos. Su madre no quiso porque decía que tenía que gastarse mucho dinero y tiempo en que él jugase y dijo que no. Pues mi marido todavía tiene esa espinita clavada en lo más hondo, él es consciente de que su vida no iba a girar entorno a eso (o sí) porque su sueño era otro y lo ha cumplido. Pero siempre tendrá clavado que su madre no le dejó volar ni le animó ni le motivó. Al revés, le cortó las alas. El consejo que te puedo dar es que dejes a tu hijo jugar y que le des la responsabilidad que conlleva llevar un deporte y unos estudios. Suerte para tu chaval!