No és difícil, es más las vueltas que tú le estás dando. Al final serás la mala para alguien pero te tiene que importar una mierda lo que piensen.
Directamente a tu suegra porque como el cacho de carne con ojos que tienes al lado, no reacciona, le dices que nada de visitas cuando a ella le salga del pepe, que a piscina lo llevas tú qué para eso es tu hijo. Si tiene llaves de casa y entra con ellas quitaselas. Si pica al timbre desconecta los diferenciales que dan ese servicio, no le abras la puerta.
Con mi suegra corté peras con una frase muy clara: «Cada uno en su casa y Dios en la de todos»