Si te casas por convicción religiosa, no te hace falta gastarte el dineral que conlleva la celebración y si lo haces por la fiesta, pues no puedes pretender que te la paguen los demás.
Nosotros nos casamos por ambas cosas, porque nos gusta la idea del matrimonio y queríamos una celebración que no tuvo excentricidades pero no le faltó buena comida, bebida y buena música. No pretendimos salir ganando con el dinero de los regalos. Había gente que incluso nos dijo de no acudir por tema económico y tuvimos que rogarles que vinieran porque así lo queríamos, no por su dinero. En Asturias te garantizo que ni con 100€ cubres lo básico osea que imagina el montante final de 120 invitados.
Me sorprende que a día de hoy se siga pensando que las bodas se cubren solas. Ojo! Que hay algunos que lo consiguen, pero a costa de ofrecer a sus invitados las mínimas atenciones posibles.
Si no contáis con ahorros para ello u os va a repercutir en un futuro este gasto, no dudes en echarte atrás. Una boda es un capricho importante.