Compra un protector de cama de esos impermeables, córtalo en secciones, y pon una sección cada vez que tengáis sexo. Al terminar, lo apartas de la cama, os limpiáis un poco con papel de cocina o una toalla y, después del ratito abrazados, ya os ducharéis.
También puedes probar a hacer pis justo antes del tema, para que lo que squirtees no sea tan abundante.