Agarrala suave hasta que salga algo más y no le metas tanta cabeza a tantas cosas pendejas. Te domina quien te enoja. Encárgate de dejar todo resgistrado y por escrito, sobretodo los seguimientos. No te agarres los problemas del jefe pendejo de forma personal. Dedícate a hacer tu trabajo y a los pucheros no se les presta atención. Cuando vean que tienes todo registrado y sustentes tus seguimientos, la va a pensar dos veces antes de salir con estupideces. Mantente firme en lo tuyo hasta que encuentres algo mejor. Ánimo. Ningún trabajo es fácil, pero hay que marcar la pauta. Fuera de horas de trabajo dedícate a lo tuyo, salvo que sea una emergencia y poco a poco vas educando a tu jefe mal educado.