Yo tengo 14 años con mi pareja, los primeros 2 los vivimos a distancia cada uno en un continente. Recuerdo las videollamadas interminables hasta las tantas de la madrugada por la diferencia de horas. Cada que nos veíamos era una eterna luna de miel. Pero mi etapa favorita es la de ahora, hemos pasado por momentos buenos y por situaciones muy dolorosas, y lo que tengo ahora no lo cambio por nada. El sigue siendo el mismo hombre romántico del primer día, y yo sigo creyendo que el amor no es para toda la vida. Pero disfruto la transparencia o madurez a la que hemos llegado. Todas las relaciones son diferentes, disfruta la tuya como si no hay un mañana, al final del día como le digo a mi hija: si me muero esta noche me iré feliz por todo lo vivido.