No hagas caso a quienes dicen que no existe el momento perfecto. Claro que existe, no es lo mismo embarcarse en esa aventura teniendo un trabajo temporal y un alquiler que trabajo estable y piso propio, por ejemplo. Es cierto que un trabajo fijo no es garantía de que lo vayas a tener por mucho tiempo, pero por lo menos tienes en principio cierta estabilidad, y si llevas tiempo tienes paro en caso de perderlo hasta que consigas otro. Ese fue mi caso, y siendo mi marido autónomo y yéndole bien, no hubo problema. El otro punto es que esperamos a estar instalados en nuestro propio piso, porque una mudanza con un bebé es mucho más jaleo.