Ya te los has hecho.
El enfado les durará unos días pero al final se les pasará. Tú actúa normal con ellos, como si nada, no te muestres distante ni enfadada.
Si te sacan el tema tranquilamente les dices que es una decisión que has tomado tú sobre tu cuerpo y que no hace daño a nadie.
Cuando vean que no pasa nada, que sigues siendo la de siempre y que nada ha cambiado volverán a estar como siempre. A veces se asocia este tipo de cosas a «mala gente» y en mentalidades como la de tus padres es muy común, así que lo dicho, cuando vean que sigues siendo la misma buena chica, se olvidarán de que los llevas.