Yo estoy en la otra parte. En agosto del año pasado, en plenas vacaciones, me escribió una de mis mejores amigas para decirme que a mi ex, con 32 años, le dio un infarto fulminante. Estoy casada, llevo con mi chico desde hace 15 años y con un hija. Pero me dolió igual aunque no sabía nada de mi ex desde hace lo menos 10 años (mi marido incluso le conocía, claro), y él, como tú, tampoco lo entendió. Y me dolió muchísimo, lo único que me dijo es que no entendía el berrinche si total, llevaba mil sin saber de él, no pude hablar con él sobre ello, no pude desahogarme, me pasé las vacaciones tragandome mis sentimientos y cuando llegué a Madrid y pude quedar con mis amigas, exploté mucho. Quizás ha sido uno de los duelos peor llevados que he tenido, y no haber podido contar con el apoyo de mi marido lo ha hecho mucho más duro, además d no haber podido estar en Madrid para ir al velatorio, y ya tampoco puedo despedirme porque sus padres le han llevado a enterrar a Polonia (era polaco, obvio) así q ni unas tristes flores… Lo q te digo, fue llegar a Madrid y mi único consuelo fue buscar en mis recuerdos las fotos, las canciones, los emails (en aquella época q no había WhatsApp nos comunicabamos por mail y aunque ya no uso el Hotmail, ahí tenía todo intacto, como si no hubiera pasado el tiempo)… Llevar mi dolor a escondidas fue casi más duro que perderle, así q solo te aconsejo q no actúes como mi marido, porque os puedo entender, yo a él entendía q no comprendiera mi dolor después de tanto, pero él no supo hacer ese ejercicio de empatia conmigo y era uno de los momentos en los q más le he necesitado a él y su apoyo… Al final, todo pasa, y el duelo lo pasé, claro, un mes después ya no sentía tanto dolor y a dia de hoy, medio año después, solo recuerdo con cariño lo que vivimos juntos, así que todo llega, y todo pasa, pero si q te aconsejo que le apoyes. Y, por cierto, a mi no me empezaron a llamar para darme el pésame todos los conocidos del mundo, pero los del grupo en el que nos movíamos, y mis amigas, sí q lo hicieron, simplemente por acompañamiento en mi dolor, el cual era completamemte lícito, nadie mandamos en nuestros sentimientos ni en nuestro pesar.