Querida!
Lo que comentas es lo más normal habiendo pasado este tipo de situaciones…
El cerebro parece querer buscar alarmas para no volver a pasar por situaciones ni parecidas.
Creo que la terapia es fundamental en estos casos, acompañada por supuesto de mucho trabajo personal.
En mi caso, después de 11 años viviendo con un psicópata integrado, volver a tener una relación era algo impensable y que me daba pánico, pero sin más, un día sucede. Mi chico ha tenido que soportar mil lloreras, mil inseguridades…pero con comunicación, terapia…de momento todo va de maravilla.
Es muy costoso quitarse de la cabeza que todo puede volver a pasar, pero cuando asumes que hay gente buena, que quiere estar a tu lado porque te quieren y porque les aportas algo bueno, la sensación es maravillosa. Te deseo que todo vaya bien y que, pasito a pasito todos los monstruos e inseguridades vayan quedando atrás.
Feliz nueva vida.