Aunque no hubieses estado embarazada, la agresión ya sea física o verbal es motivo de denuncia.
En tu caso, además, con el agravante de que sabía que estabas embarazada y que un empujón, golpe o traumatismo puede provocar un parto. Eso sumado a la situación de estrés a la que os ha sometido mediante violencia vicaria (violencia que se ejerce a través de los hijos con el fin de hacerle daño a tu expareja o pareja, normalmente de índole psicológico), que también puede ayudar a provocar un aborto natural entre otras cosas (aumento de probabilidades de infarto, posible depresión o ansiedad, entre otras).
Así que, en general, ha cometido varios delitos y todos suman.
Si tu pareja no hace nada, hazlo tú. Acude a la policía y a las asociaciones que se encargan de este tipo de casos y aléjate de ese núcleo tóxico en el que te han metido a la fuerza. Denuncia y solicita la orden de alejamiento, cambia de dirección para que esa mujer no pueda localizarte llegado el caso y lucha por tu bienestar. Si yo fuera tu pareja lucharía por la custodia completa de los hijos y me iría contigo, porque está claro que esa mujer es inestable y no piensa en ellos, pero eso debe decidirlo él por su cuenta y tú no puedes cargar con ese peso si no pone de su parte. Lo que sí puedes hacer es tomar las riendas de tu vida y rehacerla en otra parte donde se te trate como mereces.