Esta historia me ha recordado mucho a una amiga que tuve durante años que SIEMPRE te ponía cualquier excusa barata al llegar tarde o, directamente, para ya no venir (cuando yo ya estaba en el lugar de la quedada). Lo mejor que pude hacer es darle carpetazo al asunto. ¡¡Qué paz de espíritu desde entonces!!
Recomendación: ponle los puntos sobre las íes y chao