Pero si estás en su casa, no sé qué esperas.
Si no te gusta, podéis indepemdozaros. Si económicamente no podéis, pues es lo que hay.
Yo no creo que te estén tratando como a una niña, creo que te están tratando como una más de su casa.
Está bien ser agradecido, no entiendo mucho la queja, la verdad. Te dan de comer, te quedas allí a dormir.
He estado en tu situación. La verdad es que no se me habría ocurrido quejarme. Es que si no te gusta, come en otro sitio. Como bien dices, eres una mujer adulta. Eres libre de no ir. Pero si vas, no esperes estar en un restaurante, porque no lo es.