No necesitas tener grandes respuestas. Lo que necesitas cuando te cruzas con un o una bocachancla, es contestar con una pregunta:
-¿Tú te escuchas cuando hablas?
-¿Qué pretendes diciendo esto?
-¿Lo que acabas de decir te parece gracioso? ¿Porqué?
-¿Has pensado en porqué necesitas hacer sentir mal a los demás?
Preguntarles esto los suele dejar bastante descolocados y boqueando como un pez. Prueba a ver que tal.