Amiga yo también he sido bastante hipocondriaca y con tendencia a simpatizar, total que me hacían pruebas y no encontraban nada. Pero cuando me preocupaba por algo surgía algo nuevo. En mi caso (supongo que igual que en el tuyo) hay problemas psicológicos ya que tuve poliomielitis de pequeña y pase mi infancia en un hospital. Pues resulta que en el 2014 se me juntaron un montón de cosas. Me diagnostican síndrome postpolio (una neurodegenerativa) células sospechosas en el útero (me hacen una histerectomía total de útero y ovarios) y dos meses después muere mi madre. Te aseguro que desde entonces vivo mi día a día y que hay pocas cosas de mi salud que me preocupen. Hago ejercicio en piscina, paseo en mi scooter eléctrica y vivo. Con esto y sin pretender quitarle importancia a tus miedos te animo a relativizar. Lo bueno es la vida, lo malo nunca se sabe y no podemos dejar de vivir por un futuro siempre incierto. Yo no puedo casi andar, y tengo veinte mil puñetas a consecuencia del síndrome postpolio pero ya no tengo miedo y eso a pesar de todo me hace más libre cada día.