Es cierto que así puedo entrar con mejor pie en la familia, que no habrá tantas comparaciones y que ellos se quedarán mas tranquilos porque verán que llevamos un tiempo juntos y que no es algo pasajero. Al mismo tiempo, es cierto que yo tomé la decisión de presentarlo a mis padres por X motivos y que no puedo responsabilizarlo a él cuando la decisión al final fue totalmente mía, pero es que me sabe mal que cada vez que yo vaya a ir a su casa no podamos tener esa libertad de estar todo el día allí juntos por si viene la hermana y nos ve… Y no podamos estar «tranquilos» en ese aspecto…